Como muchos de vosotros, soy la protagonista de mi propia historia. ​ Buscaba una piedra por la que mereciera la pena tropezar sin saber que lo que realmente quería encontrar era algo más complicado, tal vez imposible. Al menos eso pensaba. ​

En Buscando un trébol de cuatro hojas os acerco mi autodescubrimiento, el nacimiento de una historia de amor, la pérdida del miedo, el aprender a quererme, a confiar… Saltar sin pensármelo dos veces.

Soy caos organizado, cazadora de momentos. Soy adicta al café, a la fotografía, a querer, a la música, a soñar despierta… Soy esa a la que amarás y odiarás a partes iguales.

Soy Mack.

 

Buscando un trébol de cuatro hojas.

Siempre he creído que las estrellas son deseos esperando ser cumplidos.

Era un mes cualquiera, una noche cualquiera.

Brillaban como nunca, pero ninguna caía.

Bajé la mirada y los vi, estaba rodeada por cientos de tréboles.

Saqué la cámara y empecé a buscar detalles

Que los hicieran diferentes, únicos.

Una hoja marchita; un pequeño insecto vagando; tallos

Oscilantes, otros quietos y en silencio… pero ninguno

Con más de tres pétalos.

Desde entonces, ya no vivo esperando estrellas fugaces.

Sólo quiero encontrar un trébol de cuatro hojas.

Medidas: 17×24 cm

Los posibles fallos de imprenta no imposibilitan la lectura del libro.

Entre mantas

la vida  parece más bonita

los miedos menos miedos

y tus ojos más azules

– Begoña Parte, Buscando un trébol de cuatro hojas

Hazme sentir un hormigueo en el estomago y

unos centímetros más abajo.

Déjame sin aliento cuando enredes mi pelo

entre tus dedos.

Invoca mi nombre mientras recorro tu espalda

con mis labios carmesí.

Embriaguémonos con la sensación de infinito

en nuestros cuerpos.

– Begoña Parte, Buscando un trébol de cuatro hojas

manta